Envases brick
Sus múltiples aplicaciones y la confiabilidad que transmiten, convirtieron a los envases brick en los elegidos del mercado.
Envases brick
Los envases brick ofrecen seguridad bromatológica a los productos porque los aíslan del aire y de la luz. Y por su forma de bloques tipo ladrillos son muy prácticos para transportar y almacenar en heladeras y alacenas.
Nacieron a mediados del 50 con forma de pirámide de tres caras –tetraedro- y su destino fue el de envasar leche. Su origen es sueco y fueron bautizados con el nombre de tetrapack. En Argentina se los conoció a fines de los 60 y el nombre que los popularizó fue “cartones”. 
Los bricks son de cartón, plástico y aluminio. El cartón contiene y le da forma al producto final. El aluminio lo aisla del exterior. Y el plástico protege al cartón por fuera y por dentro separa al producto del aluminio.
Otra de sus virtudes es que se pueden reciclar. Existen dos métodos para reciclar estos envases. Uno que separa sus capas y las recicla por separado. Y el otro, funde el envase calentándolo y la pasta resultante se reutiliza en aglomerados para viviendas e instalaciones.
Algunos consejos para ayudar a colaborar en el reciclaje del brick:
- Desplegá todo el envase
- Enjuagalo con agua para quitar los restos del producto,
- Aplastalo para que ocupen el menor lugar posible,
- Ponelo en bolsas de residuos traslúcidas.


